En el diseño de líneas de producción, calcular el tiempo de una tarea es solo la mitad del trabajo. La verdadera ventaja competitiva radica en optimizar el método antes de consolidar el estándar. El sistema MOST (Maynard Operation Sequence Technique), en su enfoque sobre la Sensibilidad del Método, demuestra que no es un simple medidor de minutos, sino un motor diseñado para la mejora continua y la eliminación sistemática del despilfarro.
Es un error común en los departamentos técnicos que los analistas se limiten exclusivamente a establecer estándares de tiempo, descuidando el análisis crítico de cómo se realiza el trabajo. MOST corrige esta inercia de raíz al centrar la atención directamente en los movimientos que componen la actividad. Al desglosar la tarea en secuencias lógicas, el analista deja de ser un mero observador pasivo y se convierte en un diseñador de eficiencia.
La estructura de MOST está pensada para que las ineficiencias salten a la vista de inmediato. Debido a que los valores de los índices de cada parámetro están relacionados directamente con el tiempo, el técnico puede detectar de forma rápida las subactividades que consumen más recursos.
Específicamente, los valores de índice de 6 o superiores actúan como una señal de alerta automática. Al ver un 6, un 10 o un valor mayor en la hoja de secuencia, el analista sabe exactamente dónde debe intervenir para revisar y mejorar el método de trabajo.
El sistema destaca por su sensibilidad ante las variaciones de tiempo, lo que lo convierte en una herramienta idónea para la toma de decisiones técnicas. Permite comparar cuantitativamente diferentes métodos, disposiciones del lugar de trabajo (layout) o herramientas. Al analizar los datos, ayuda a identificar de manera objetiva cuál es la opción más económica para la empresa y, al mismo tiempo, la menos fatigante para el operario, uniendo productividad y ergonomía.
El análisis detallado de los parámetros facilita la localización de tareas improductivas que suelen pasar desapercibidas en los estudios convencionales. Elementos como distancias de acción excesivas, transportes innecesarios o movimientos corporales repetitivos quedan al descubierto. Su eliminación o reducción se traduce de forma directa en ahorros significativos de tiempo, dinero y energía para la organización.
Dado que los análisis de MOST son sumamente concisos y suelen ocupar menos de una página, realizar proyecciones financieras es un proceso ágil. El analista puede duplicar la hoja de análisis y modificar los valores de índice en la copia para simular un nuevo escenario. Esto permite estimar con precisión el ahorro potencial de una inversión o de un cambio de layout antes de implementar cualquier modificación física en la planta, minimizando el riesgo.
¿Tus analistas de tiempos solo miden o también proponen mejoras? Un estándar de tiempo sobre un método ineficiente solo sirve para medir las pérdidas con precisión. En ASEAMYT te ayudamos a exprimir la sensibilidad de tus procesos: ofrecemos consultoría técnica totalmente gratuita para auditar tus métodos de trabajo actuales, detectar tus índices de alerta y enseñarte cómo simular ahorros reales sin coste alguno.